Moldes y repostería
Cómo cuidar el antiadherente de tus moldes (y que dure años)
Un molde antiadherente no se gasta con el uso. Se estropea por cuatro cosas concretas, y las cuatro se evitan.
Un molde antiadherente no se gasta con el uso. Se estropea, que es distinto, y casi siempre por cuatro cosas muy concretas.
Si consigues evitarlas, un molde te dura años desmoldando igual que el primer día.
Qué es el antiadherente y cómo se estropea de verdad
El revestimiento es una capa muy fina aplicada sobre el metal. En nuestros moldes de repostería es doble capa en base de agua, sin PFOS ni PFOA.
Esa capa es dura pero delgada. No se desgasta por rozamiento normal con la masa, ni por el calor del horno. Se estropea por tres vías:
Arañazos. Cualquier objeto más duro que el revestimiento lo raya, y una vez rayado el bizcocho se agarra justo ahí.
Choque térmico. Meter un molde recién salido del horno bajo el grifo de agua fría hace que el metal y el revestimiento se contraigan a ritmos distintos. El revestimiento cede y se microfisura.
Residuos que polimerizan. Grasa quemada o restos de spray desmoldante que se van cocinando capa sobre capa hasta formar una película marrón pegajosa.
El lavado de dos minutos
Espera a que el molde esté templado. No caliente, no frío del todo: templado.
Agua tibia, un poco de jabón lavavajillas y una esponja blanda o un paño. Insiste con el dedo en los canales del relieve, que es donde queda masa.
Aclara y seca con un paño enseguida. No lo dejes escurrir solo, sobre todo si vives en zona de agua dura: la cal deja marcas blancas que luego cuesta quitar.
Si ha quedado masa pegada en un recoveco, deja el molde con agua tibia y jabón entre diez y quince minutos. El remojo largo tampoco le conviene, pero un cuarto de hora ablanda lo suficiente para que salga con la esponja.
Lavavajillas: nuestra respuesta
No.
En la ficha de los moldes ponemos que no lo recomendamos y no es una fórmula de cortesía. El detergente de lavavajillas es alcalino y abrasivo, mucho más agresivo que el jabón de mano, y el ciclo de secado a alta temperatura acelera el deterioro del revestimiento.
Un molde va a sobrevivir a un par de ciclos. Lo que no sobrevive es a la costumbre.
Aparte: nuestras bandejas de horno sí son aptas para lavavajillas, porque llevan otro tipo de acabado. Los moldes de aluminio fundido con doble capa, no. Merece la pena no mezclarlos.
Nunca: metal, estropajo, cuchillo
Nada de cubiertos de metal para sacar porciones dentro del molde. Nada de estropajo verde ni de aluminio. Nada de cuchillo para despegar el borde.

Para despegar el borde antes de desmoldar, usa una espátula de silicona o un cuchillo de plástico. Si el bizcocho se ha pegado, hay soluciones que no pasan por rascar y están en la guía de desmoldado.
El problema del spray desmoldante
Merece su propio apartado porque es el que más moldes arruina sin que nadie sepa por qué.
La mayoría de sprays desmoldantes llevan lecitina. Con el calor repetido del horno, la lecitina se va depositando sobre el revestimiento formando una película marrón pegajosa que no sale con jabón. Con el tiempo tu molde antiadherente se vuelve más pegajoso que uno normal.
Es la paradoja perfecta: usas un producto para que no se pegue y acabas con un molde al que se pega todo.
Mantequilla derretida con pincel, o aceite de girasol con pincel. Funcionan mejor y no dejan residuo.
Si tu molde ya tiene esa película: agua caliente con bicarbonato, en remojo veinte minutos, y después frotar suave con un paño. Si es antigua, puede que no salga del todo.
Cómo guardarlos
Apilados y sin más, los moldes se rayan entre ellos. Los bordes de uno rozan el interior del siguiente cada vez que los mueves.

Pon un papel de cocina, un paño fino o un salvamanteles de fieltro entre molde y molde. Si tienes sitio, mejor de canto en un organizador vertical, como los platos.
Y guárdalos completamente secos. Un molde guardado con humedad dentro de un armario cerrado termina con manchas.
Cuánto dura y cuándo jubilarlo
Con este cuidado, muchos años. El antiadherente no tiene fecha de caducidad: tiene historial.
Señales de que un molde ya ha cumplido:
- Arañazos profundos que llegan al metal, sobre todo en el fondo del dibujo
- Zonas donde el revestimiento se ha desprendido o está levantado
- Se pega sistemáticamente en el mismo sitio aunque engrases bien
- Película marrón pegajosa que no sale ni con bicarbonato
Un molde con el revestimiento levantado no se debe seguir usando para hornear. Ahí sí toca reemplazarlo.
Preguntas frecuentes
¿Se puede meter un molde antiadherente en el lavavajillas? No es recomendable. El detergente de lavavajillas es mucho más abrasivo que el jabón de mano y el secado a alta temperatura acelera el deterioro del revestimiento. Lavado a mano con esponja blanda.
¿Por qué se me pega el bizcocho si el molde es antiadherente? Las causas más frecuentes son un engrasado incompleto en el fondo del relieve, arañazos en el revestimiento, o una película de residuo de spray desmoldante acumulada.
¿Cómo quito la capa marrón pegajosa de un molde? Remojo veinte minutos en agua caliente con bicarbonato y después frotar con un paño suave. Si el residuo lleva mucho tiempo, es posible que no salga por completo.
¿Puedo usar spray desmoldante en un molde antiadherente? Mejor no. La lecitina que llevan la mayoría de sprays se deposita con el calor y forma una película pegajosa que termina volviendo el molde menos antiadherente. Mantequilla o aceite con pincel.
¿Cuándo hay que tirar un molde antiadherente? Cuando el revestimiento esté levantado o desprendido, o cuando haya arañazos profundos que lleguen al metal. Un molde en ese estado no debe usarse para hornear.
¿Puedo lavar el molde recién salido del horno? No. Espera a que esté templado. El choque térmico entre metal y revestimiento provoca microfisuras.
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