El olivo no se fabrica, se corta. Cada tabla sale de un tronco distinto, así que el veteado, los nudos y el tono cambian de una a otra. Por el mismo motivo, la medida y el peso pueden variar hasta un 10 %.
Puede llevar algo de corteza en el canto o alguna zona más rústica. No es un defecto ni un descuido: es la parte del tronco que se ha respetado, lijada y sellada con el mismo aceite alimentario que el resto.
La que recibes no será exactamente la de la foto. Eso tampoco es un defecto: es lo que hace que no haya otra igual.